Fútbol, pintura, inglés, ballet, informática, música, natación… La agenda de muchos niños y niñas está a punto de colapsar debido a la gran cantidad de actividades extraescolares a las que sus padres los han apuntado al salir de clase.
A priori, realizar actividades complementarias a la formación académica que reciben en los colegios privados de Majadahonda suele ser muy positivo por todo lo que aportan al desarrollo y crecimiento de los niños. Pero, en ocasiones, la carga que depositamos en ellos es demasiada para su edad. De ahí que muchos progenitores se planteen cuándo es buen momento para que sus hijos comiencen a practicar actividades extraescolares y cuáles son las más adecuadas.
Cuando los niños tienen la edad de la mayoría de nuestros alumnos (2 y 3 años), sus prioridades deben ser el descanso, el juego libre y el vínculo afectivo, lo que no quiere decir que realizar otras actividades bien dosificadas y adaptadas a su edad pueda ser valioso.
Por eso en este artículo queremos reflexionar sobre ello y ayudar a muchos padres y madres a saber cuál es la edad adecuada para cada actividad, cuáles son las señales de que es buen momento para que los niños comiencen a practicarlas y, sobre todo, cómo evitar la sobrecarga.
¿Cuándo empezar a practicar actividades extraescolares?
No existe una edad única válida para todos los niños ni para todas las actividades.
- Antes de los 2 – 3 años, cualquier actividad organizada debe ser corta, lúdica y centrada en el desarrollo sensorial, motor y socioemocional como te hemos explicado en este artículo sobre los cursos de natación que se imparten en muchos centros para bebés.
- Entre los 3 y 5 años se puede introducir con calma actividades grupales de pequeño formato que pueden ir desde música a inglés. La cuestión es que se adapten a la capacidad de los niños, se planteen como un juego y sirvan más para familiarizar a los niños en esas disciplinas que para proporcionarles conocimientos sólidos sobre ellas.
- A partir de los 6 años, muchos niños ya están preparados para compromisos semanales más estructurados y constantes. La clave está en observar la madurez del niño para saber si realmente es buen momento para que comience una actividad extraescolar más en serio, es decir, si ya es capaz de mantener una atención sostenida, si tiene interés real en esa actividad, además de si es capaz de separarse temporalmente de los cuidadores sin angustia.
Cómo evitar la sobrecarga
La recomendación general de muchos psicopedagogos es limitar la oferta y priorizar la calidad sobre la cantidad: una o dos actividades extraescolares a la semana suelen ser suficientes cuando se trata de niños de 2 a 4 años que aún están en escuelas infantiles o en su primer año de una escuela primaria.
En estos casos es importante buscar actividades que se impartan en sesiones cortas y por docentes con formación en infancia. Procura mantener varias tardes libres para el juego espontáneo, el descanso y la vida familiar: estas experiencias informales son tan necesarias como las clases y favorecen la creatividad, el autocontrol y el aprendizaje social.
Sugerencia de actividades extraescolares: beneficios y edad ideal
Música
- Fomenta el lenguaje, la memoria, la creatividad y la regulación emocional.
- Comienzo: es adecuada para niños de más de 6 meses al estar en una fase de estimulación sensorial, pero para que el aprendizaje sea más serio y estructurado habrá que esperar a que el niño tenga 3-4 años.
Natación
- Mejora el desarrollo motor, la coordinación y la seguridad en el agua.
- Comienzo: existen cursos para bebés a partir de los 6 meses en los que acuden acompañados por un adulto y su objetivo es familiarizar a los niños con el entorno acuático. Será a partir de los 3 años cuando puedan acudir solos de forma autónoma.
Inglés
- Facilita la pronunciación y la familiaridad con otro idioma, a la vez que mejora el desarrollo cognitivo del niño.
- Comienzo: Muchos niños comienzan a recibir clases de inglés con meses, aunque lo que hacen es jugar y cantar canciones que les aproximen a este idioma. A partir de los 4-5 años pueden participar en una enseñanza menos lúdica y más estructurada.
Dibujo y plástica
- Potencia la motricidad fina, el desarrollo de la imaginación y la expresión creativa.
- Comienzo: Muchos niños comienzan a acudir a clases de arte con materiales libres con 1–2 años, pero para participar en talleres guiados o en clases estructuradas con más enseñanzas habrá que esperar hasta los 3-4 años.
Fútbol y otros deportes o juegos motores:
- Trabajan la coordinación, las normas en grupos y la cooperación en equipo.
- Son actividades extraescolares ideales cuando se desarrollan mediante juegos sencillos para niños menores de 4 años. A partir de los 5 (dependiendo del deporte) ya pueden practicarlo de forma más competitiva.
Es evidente que el niño sentirá más atracción por unas actividades que por otras, algo que debe respetarse. El momento de iniciarse en ellas dependerá de muchos aspectos, comenzando por la capacidad mínima física o intelectual necesaria para practicarla.
Conclusión
Las actividades extraescolares son enriquecedoras a los 2, 3 y 4 años cuando respetan el ritmo del niño, se adaptan a su edad y a su necesidad de juego.
Observa señales de interés, prioriza programas adaptados a la edad y evita saturar la agenda: así favorecerás experiencias positivas que acompañen el desarrollo infantil de forma equilibrada.
Y en este sentido, en Escuela Jauja podemos ayudarte valorando las aptitudes de los niños, aquello en lo que destacan o realizan con más entusiasmo en nuestras aulas. Sus inclinaciones en la escuela infantil resultan muy esclarecedoras para saber qué actividad extraescolar es la adecuada y cuándo es el momento de iniciarse.
